Pasatiempo dominical | Revista La Calle
agricultura_familiar

Pasatiempo dominical

Los camagüeyanos festejaron recientemente el aniversario X del programa de la agricultura suburbana.

La iniciativa, surgida a raíz del programa alimentario impulsado en 1990, cuando los vecinos de las periferias urbanas y hasta del centro de la ciudad se dedicaron a labrar la tierra para producir condimentos, vegetales, frutas, viandas, flores, criar animales de corral y fomentar la medicina verde, fue retomada en 2009 como un programa más abarcador y con ayuda gubernamental.

Al hábito se suman familias enteras que aprovechan su tiempo libre para acariciar la tierra, buscar semillas apropiadas, quitar las malas hierbas y luego disfrutar de los frutos de su esfuerzo.

El sistema, dirigido por el Ministerio de la Agricultura y las organizaciones de masas de cada consejo popular, ha permitido enseñar a los campesinos urbanos el uso de novedosas técnicas que aceleran la productividad, espantan las plagas y aprovechan cada palmo de terreno con el uso de materias orgánicas, como el humus de lombriz.

Cecilio Céspedes, uno de los promotores del plan, dice que la idea se hizo sistémica durante el año 1992 en los Consejos Populares “Julio Antonio Mella” y “Juruquey” de la ciudad de Camagüey.

El ex machetero, vanguardia de varias zafras del pueblo, dice que su gestión llega hasta las escuelas secundarias básicas, politécnicos y otras enseñanzas, para educar en los estudiantes en el principio de ser más productores que consumidores.

Otro escalón mucho más abarcador del programa son las fincas que rodean la capital agramontina, donde una gran cantidad de jóvenes hacen producir más de mil fincas que tuvieron que desbrozar de marabú y otras malezas, para hoy exhibir un anillo verde que contribuye a la alimentación de más de trescientas mil personas.

En las fincas o en los patios, la producción de alimentos en Camagüey y en toda Cuba crece cada día. Se buscan alternativas, fundamentalmente para la alimentación del ganado menor; aplican la idea del Comandante en Jefe Fidel Castro de utilizar plantas proteicas que sustituyan al pienso importado.

Frutas que se daban como perdidas, peces y hasta pequeñas industrias de conservas se montan a nivel de las viviendas. El entusiasmo es mucho, las personas acuden a los mercaditos o consumen lo que se cosecha en los patios.

Aún no satisface todas las necesidades, pero al menos ayuda a bajar los altos precios de algunos productos y descubrir nuevas oportunidades que nos asegura la tierra donde vivimos.

 

 

Nos reservamos el derecho de publicación de los comentarios. No serán aprobados aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *