¡No he dejado morir nunca los CDR! | Revista La Calle
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¡No he dejado morir nunca los CDR!

Conversar con Maria Antonia Suárez Sixto es como sentarse a leer un libro de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), desde ese momento en que sonaran los petardos en la Habana y nuestro líder histórico fundara la mayor organización de masas hasta la actualidad.

Antonia, cederista del municipio Viñales con más de 30 años como presidenta del CDR 1 “Fructuoso Rodríguez” de la Zona 43, a pesar de estar jubilada trabaja día a en su comunidad para fortalecer el trabajo de los Comités.

Esta mujer valerosa, nos cuenta que aquel 28 de septiembre de 1960 fue histórico, y que, aunque no estaba en La Habana presenciando lo que ocurría, desde su tierra se apoyaba la Revolución y la organización que surgiría espontáneamente a raíz de estos sucesos.

¿Qué motiva su trabajo cederista?

Mis tres palabras impulsoras para el trabajo cederista son amor, compromiso y consagración. El Amor, porque indudablemente si no haces las cosas con amor, no salen como quieres. El compromiso, porque debes estar comprometido hasta la médula con lo que haces, porque la Patria y los CDR así nos lo han inculcado; y consagración, porque no debemos vacilar ni un momento en nuestro principal objetivo que es defender a toda costa y en cualquier frente de combate esta obra maravillosa que es la Revolución cubana.

¿Cómo logra integrar a los más jóvenes a las tareas de la organización?

Hay quien dice que la juventud está perdida, y no es así. Los jóvenes cumplen cada tarea que se les encomienda, y la defienden cabalmente. En mi CDR las nuevas generaciones participan en las actividades y reuniones que realizo, pero los primeros que deben estar son mis hijos y nietos, porque el ejemplo empieza por la casa. He logrado vincular más pinos nuevos a las donaciones voluntarias de sangre, y entre ellos mismos comentan acerca de lo humano e importante de esta noble acción, y así convocan a otros para que integren este ejército de héroes anónimos. Cuando el proceso noveno Congreso quedó más que demostrado que la dirección del país puede contar con los jóvenes, pues este fue, catalogado por muchos como “un congreso cederista de jóvenes.” Pero lo más importante es conversar con ellos, como conversa un padre con un hijo, sin darle como decimos en buen cuna “muela”, porque ellos necesitan ser escuchados, y para que te escuchen debes hablarles como un joven más.

¿Metas alcanzadas?

Mantener mi CDR con la condición de vanguardia nacional ha sido una de las más grandes metas alcanzadas, aunque considero que no debemos trabajar en espera de un reconocimiento o algo parecido, debemos trabajar con la convicción de que lo que estamos haciendo fortalece la Revolución que iniciara con Céspedes, que reinició Martí, que continuara Fidel y que hoy Díaz-Canel mantiene, como vivo ejemplo de que la juventud es ejemplo continuador de nuestras tradiciones patrióticas.

La familia y su apoyo:

Tengo tres hijos, seis nietos y tres bisnietos que me apoyan incondicionalmente, puedo decir que mi familia me sigue, y eso es importante, porque lo son todo para mí. El apoyo de tus seres más queridos es primordial, porque ellos también se suman a fortalecer el trabajo de la organización. Además, todos formamos parte de esta Patria Grande, y convencida estoy de que seguiré dando mi granito de arena porque no he dejado morir nunca los CDR y jamás lo permitiré.

 

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