Motivos para dar el primer paso | Revista La Calle
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Motivos para dar el primer paso

Mis intentos por donar sangre fueron fallidos desde el principio, debido a mi bajo peso; a veces incluso siento envidia por quienes sí pueden encomendarse a una de las prácticas más dignas que involucra al hombre, sobre todo al cubano que lo hace con carácter voluntario.

“La seriedad con que acuden los donantes voluntarios de sangre a los bancos y centros de extracción, incluyendo el de los grupos especiales como los que pertenecen al programa de plasmaféresis y plaquetas, nos hace ver la calidad humana de estos hombres y mujeres imprescindibles para la asistencia médica y la obtención de medicamentos y vacunas en la Planta de Hemoderivados”, enfatizó una vez la doctora Delia Porto González.

Lástima que pudiéndose hacer más algunos no den el paso al frente…por ese empeño de sumar más donantes de sangre se movilizan cada día de conjunto los Comités de Defensa de la Revolución y el Ministerio de salud Pública.

Donar sangre es un compromiso de la esencia humana, en tal sentido supone la ventaja de poder salvar vidas sin tener que ser médico o un superhéroe.

Si un hospital carece de reservas de sangre, entonces las vidas que lleguen a estas instituciones se encuentran al límite. Según estadísticas mundiales, aproximadamente uno de cada diez personas que ingresan a un centro hospitalario necesitan este líquido vital: en las operaciones regulares, en los transplantes, en los partos a embarazadas, ante los accidentes.

La sangre constituye un elemento imprescindible también para la elaboración de productos farmacéuticos o medicamentos, con los cuales el país ahorraría dinero en la compra de materia prima.

Pero además del valor ético moral de esta práctica, el donante lejos de perjudicarse se beneficia porque en poco tiempo logra renovar su sangre para reemplazar la pequeña cantidad que dona.

Asimismo el líquido donado se somete a todo tipo de análisis, donde pueden detectarse diferentes anomalías que se comunican solamente al donante, y ello constituye una garantía de salud sanguínea.

Si se piensa que la donación de sangre contribuye solamente a los enfermos de una sociedad se estaría errado.

Esta práctica sistemática resulta una vía segura hacia la fortaleza del donante, puesto que es responsabilidad de éste tener una adecuada calidad de vida, que incluye mantener una dieta saludable, evitar las bebidas alcohólicas, realizar ejercicios.

La sangre no se produce en fábrica e industrias, depende de la voluntad humana contar con ella. Solo unos minutos de tu tiempo en el Banco de Sangre, podría garantizarle una vida entera y provechosa a otros ciudadanos… Motivo suficiente para dar el primer paso.

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