Las vidas cruzadas de Heiking y Fernando | Revista La Calle
vidas-cruzadas

Las vidas cruzadas de Heiking y Fernando

En tiempos de intermitencia de las telenovelas nacionales, la televisión cubana pone a consideración del público Vidas Cruzadas, nueva propuesta que se disfruta desde el pasado lunes a través del canal Cubavisión. Aclamado por algunos y por otros no tanto, el espacio regresa a las noches de lunes, miércoles y viernes para mostrar algunos matices de la contemporaneidad de nuestro país.

Para conocer los pormenores de la propuesta conversamos con su directora Heiking Hernández y su codirector Fernando Hechevarría.

Heiking asume por primera vez a título personal un proyecto de gran envergadura como este. No obstante, la realizadora ya se ha enfrentado a la dirección, pues ha codirigido algunos espacios para la pantalla chica. Por su parte, el reconocido actor Fernando Hechevarría funge como director de casting. La telenovela cuenta con un joven equipo de realización y con el guion de Yamila Suárez.

La propuesta de 42 capítulos de 40 minutos expone los conflictos que se desencadenarán tras la muerte de un hombre que mantenía dos familias en paralelo, y que pondrán a prueba a los integrantes de ambos hogares.

–¿Qué realidades de la Cuba contemporánea refleja la novela?

H: Yo creo que resalta dos cosas importantes: una, la unidad familiar y cómo eso tiene que estar por encima de todo; dos, la honestidad, no solo para con los demás, sino para con uno mismo. Los hijos se verán involucrados en situaciones límite, y llegado un momento tendrán que tomar decisiones que pueden afectarlos, a ellos y a los demás. Queremos mostrar el dilema de la honestidad y hasta dónde tiene consecuencias.

–¿Qué importancia tiene el director de actores en un trabajo como este?

F: Hay muchos directores de experiencia que la aceptan como un punto de apoyo, lo que es realmente, pero hay otros que no tanto. No va a sustituir jamás el trabajo del director. Es todo lo contrario, se encarga de allanar el camino, de enrumbar a ese grupo de actores en un lenguaje común, con una manera común de hacer, con una claridad de lo que se quiere, y cuando eso llega al director su trabajo está desglosado y él se dedica a perfeccionar, a bordar lo que se quiere.

Para Heiking, este es un trabajo que los actores agradecen mucho, pues «las dinámicas de una telenovela son muy rápidas y no es mucho el tiempo del que disponemos, por eso es bueno que antes de entrar al montaje el director de actores pueda trabajar el personaje y lleguen con un texto sólido, con las intenciones».

Fernando se encargó del casting, sin embargo, rechazó un papel en la telenovela para dedicar todo su esfuerzo a los integrantes del elenco, conformado en gran medida por jóvenes que aún están dando sus primeros pasos en el mundo de la televisión. Los realizadores buscaron en las escuelas de arte y en los grupos de teatro, para ampliar el espectro que muchas veces tiende a moverse sobre una misma órbita.

–¿Por qué apostar por rostros nuevos?

F: Primero, tenemos que refrescar la imagen de la pantalla; segundo, ya los sesentones no podemos seguir haciendo galanes. Eso no es justo ni con las nuevas generaciones ni con nosotros. Necesitamos un acercamiento de toda esa gama de directores a la nueva camada de actores que está ahí, gente muy talentosa que tiene la edad de los personajes o al menos la frescura todavía de esas edades, a la que debemos darle la posibilidad de acercarse a los medios. Hay que salir a buscarlos y confiar en que esas generaciones tienen cosas que dar y potencialidades que explotar.

La musicalización instrumental de Alejandro Falcón rescata una costumbre que se había perdido un poco en los últimos años. Las locaciones son naturales, algo que el público agradece mucho por la frescura y credibilidad que aporta a las escenas. Solo una de ellas, muy justificadamente, se grabó en un estudio. De acuerdo con Heiking, en esta producción apuestan por la luminosidad que ofrecen los exteriores: «teníamos muy claro que queríamos trabajar mucho con la luz natural, espacios luminosos que no dieran sensación de opresión a no ser en los casos que se quisiera como el garaje de Pablo».

–Heiking, ¿está complacida con el resultado?

H: Sí, se logró lo que se quiso. Hay cosas perfectibles, pero estamos bastante contentos. La labor con el equipo creativo fue muy cómoda porque había muchas ganas de trabajar. Al ser la mayoría muy jóvenes le aportaban frescura a la manera de ver los fenómenos.

*(Escrito por Patricia Hernández)

Nos reservamos el derecho de publicación de los comentarios. No serán aprobados aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *