En medio del revés, la presencia del Comité | Revista La Calle
baracoa10

En medio del revés, la presencia del Comité

En medio de la noche oscura todavía se sienten los vientos de las bandas de alimentación del huracán. No hay televisor, un  vecino se pega su pequeño radio a la oreja. Las personas están tensas, los niños más inquietos que nunca.

Mario, un activista ideológico de los CDR, va marcando en un mapa del Caribe la trayectoria del ciclón con cada parte del Instituto de Meteorología. Anota velocidad de los vientos, lluvia, penetración del mar y futura dirección. No es Rubiera, pero es creíble por su firmeza de voz y prestigio en la zona.

El ciclón ya pasó, como dice la canción. Muchos nunca habían vivido el fenómeno, otros juran haber sido el  más grande de la historia. Pero la realidad es triste, algunos lo perdieron casi todo, otros conservan sus propiedades.

El amanecer no es claro, los que quedaron en casa corroboran el pronóstico de sus ruinas; los que regresan lloran o se lamentan como quien pierde un ser querido.  Son momentos difíciles,  como una guerra  y,  en medio del revés, la presencia del Comité.

Presidentes o presidentas, líderes naturales, activistas, como se llamen,  en cada momento dando ánimo, alentando  y lo más importante dicen la verdad, la realidad que todos quieren conocer.

Al igual que los alimentos, el agua o la electricidad, la información veraz se convierte en un servicio de gran valor espiritual para reflexionar, y tomar decisiones sensatas.

Nuestros líderes comunitarios son vacuna preventiva  contra los papagayos que arman leyendas y rumores que inundan una opinión pública, en esos momentos muy sensibles por los escasos o falta de medios masivos de comunicación.

Las organizaciones de masas, al estar conectadas íntimamente a los órganos de gobierno, las autoridades, permiten mantener informada a la población, orientar los pasos a seguir en cada momento y desarmar a los que intentan sembrar el desconcierto.

No hay otro lugar del mundo donde la información precisa esté más cerca de la familia. Personas preparadas hasta en el lugar más inhóspito de la geografía cubana, están en disposición de orientar consecuentemente.

Fidel en una ocasión nos decía que en una guerra el jefe puede no estar por cualquier circunstancia, pero cada soldado debe asumir esa función, y decir ¡Yo soy la Revolución!

Así pasa en esta ocasión y tendremos que prepararnos para futuras contingencias. Pensar en la información oportuna, antes, durante y después del paso, es una coordenada que asegura sobrevivir y vencer.

Nos reservamos el derecho de publicación de los comentarios. No serán aprobados aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *