EL POETA DEL PUEBLO | Revista La Calle
GUILLEN

EL POETA DEL PUEBLO

Este 10 de julio los cubanos recordamos a nuestro poeta nacional Nicolás Guillen que en igual fecha de 1902 naciera en la ciudad de los tinajones, Camagüey, y creciera en sus calles, que nunca olvidó.

Combinó la poesía, el periodismo y la política. Exaltó en su prosa y lírica el amor por la patria, su ferviente posición antiimperialista, y su lucha por la igualdad de las personas. Fue considerado representante de la poesía afroantillana, pero incluso no solo se vinculó a la vida cultural del país sino a los movimientos sociales y políticos.

Luego de varios arrestos y períodos de exilio, su accionar revolucionario lo mantuvo en constante intercambio con integrantes de movimientos progresistas de Latinoamérica y Europa, además de formar parte del Partido Comunista de Cuba.

En esa época, Guillén escribe poemas como Motivos de son (1930)  y  Sóngoro Cosongo, un año después, temas que siguieron evolucionando en torno a sus preocupaciones políticas y sociales, y tuvieron su clímax con el triunfo revolucionario en 1959, pues el poeta manifestó su compromiso por la Cuba de Fidel Castro.

Con un verbo sencillo, humilde, arraigado a las costumbres cubanas, Nicolás Guillén se adentró con sus expresiones poéticas en temas como los procesos de mestizaje y la transculturación, imprimiéndole ritmo, sonido, y hasta música con el juego de palabras que distinguieron su obra.

Aquella noche del 18 de octubre de 1967 en la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, los testigos de aquella velada solemne lo recordamos con el poema Che, Comandante, amigo.

“No porque hayas caído/ tu luz es menos alta. / Un caballo de fuego/ sostiene tu escultura guerrillera/ entre el viento y las nubes de la Sierra.

No por callado eres silencio. / Y no porque te quemen, / porque te disimulen bajo tierra, / porque te escondan en cementerios, / bosques, páramos, / van a impedir que te encontremos/ Che Comandante, /amigo.”

A pesar de sus responsabilidades, Guillen visitaba con frecuencia su ciudad. Compartía con los vecinos. En tiempo de San Juan disfrutaba su plato de barro cargado de ajiaco, caminaba por sus calles y aceptaba las invitaciones que les hacia las organizaciones comunitarias.

Para los camagüeyanos Nicolás es una figura del arte  universal. Su poesía cargada de las raíces populares, mostró un nuevo estilo poético nunca antes visto. Supo combinar la propaganda política con el más supremo arte, desde donde denunció al imperialismo yanqui, los crímenes de los gobiernos neocoloniales y enalteció  al cubano más sencillo.

 

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