Corazón de barrio | Revista La Calle
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Corazón de barrio

En mi país hay un pueblo, en ese pueblo hay un barrio, en el barrio una casa, en la casa una persona y en la persona un corazón que late por muchos corazones, que vigila, que cuida y trabaja, que es uno para todos y marca el ritmo de los latidos colectivos, que se sienten a kilómetros de distancia.

Pasan los días, los meses y los años, con su carga de responsabilidades y luchas y ahí está el corazón, latiendo como la primera vez, construyendo y convocando, siendo parte y complemento, impulsando la sangre por la venas de un país, compartiendo sus sueños y su tristeza, viviendo por él y para el hasta su ultimo latido.

Corazón colectivo, alma de barrio, latiendo desde el 28 de septiembre de 1960 por iniciativa del líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro y escribiendo nuevas historias, tiñendo de un color a patria el porvenir.

Los CDR, Comités de Defensa de la Revolución o corazones de barrio, motor impulsor de la cotidianidad desde los 14 años y hasta el último respiro de mil historias de trabajo y abnegación, que en cada nuevo aniversario se recarga de energías renovadas para existir siempre como la primera vez.

Corresponde a la organización llevar la Revolución a todas partes, para que ningún lugar de nuestra isla se quede sin ser tocado por su luz, y en su afán protector enfrentar los delitos, las indisciplinas sociales y las ilegalidades, reclamar por los derechos de los habitantes de la comunidad y realizar actividades con impacto social como las donaciones voluntarias de sangre.

La vigilancia popular revolucionaria sigue siendo una de las principales tareas para esta lucha, y dentro de esta la guardia, la que ha desempeñado un rol fundamental en diferentes momentos y hoy se adapta a las necesidades de cada lugar.

El enfrentamiento a problemas relacionados con los microvertederos, la higiene comunal, el maltrato a la propiedad social, los escándalos públicos, la música alta, las palabras obscenas y el alcoholismo, entre otros, son impulsos para el corazón del pueblo ese que los sufre y los combate, porque el bienestar común es su razón de ser.

Desde la fundación de los Comités de Defensa de la Revolución, no ha existido un pasaje significativo de nuestra historia en que no esté la presencia del sentir del pueblo, materializada en calles, cuadras, y zonas.

En mi país hay un pueblo, en ese pueblo hay un barrio, en el barrio una casa, en la casa una persona y en la persona un corazón, que el 28 de Septiembre estará de aniversario y que al pasar del tiempo se renueva y crece, impulsando los sueños de una Revolución de latidos como la primera vez, cuidando de cada uno y soñando por todos.

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