Con orgullo el barrio los recibe | Revista La Calle
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Con orgullo el barrio los recibe

Son tristes las despedidas, dejan un vacío difícil de llenar que aumenta cuando se ha entregado y recibido amor en cualquiera de sus manifestaciones. Para los médicos cubanos en Brasil no son ajenos los adioses luego del anuncio del Ministerio de Salud Pública de no continuar participando en el programa Más Médicos, iniciativa humanista engendrada durante el gobierno de la expresidenta Dilma Rousseff con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud.

La noticia sorprendió a muchos; nos habíamos acostumbrado a la presencia de hijos de esta Isla en el gigante suramericano. Los históricos lazos entre ambos pueblos se reforzaron en los últimos años mediante la labor diaria de miles de galenos, de un ejército de batas blancas que, fruto de la obra revolucionaria, ha llegado a recónditos parajes de la geografía mundial para brindar atención especializada y compartir sus conocimientos.

En Brasil se transportaron en canoas, a pie o a caballo, recorrieron largas distancias, cruzaron el Amazonas y cuanto río se convirtiera en obstáculo. Asistieron a ricos y pobres por igual; al blanco, pero también al negro, al mestizo y al indígena. Estuvieron en las ciudades, en las fabelas, en los campos, en las comunidades más alejadas, en aldeas jamás visitadas por un médico. Allí fueron los médicos cubanos.

Para quienes solo piensan en su propio bienestar, para los que vale más el dinero que la salud de los niños de la etnia Apalai Waiana que atendió el doctor granmense Arnaldo Cedeño Núñez conviviendo con ellos sin luz eléctrica ni otras comodidades de la vida moderna, resulta ilógico ese “dar” al mundo sin esperar nada a cambio, no perciben que precisamente ahí está la clave del crecimiento espiritual y humano, de la búsqueda de un futuro mejor y de un hombre y una mujer nuevos que equilibren el estado de las cosas en el mundo. Sin poder comprender esta actitud altruista acuden a la ofensa, a la descalificación injustificada y a la insidia. Fue mucha la afrenta.

A partir de las primeras horas de este viernes 23 de noviembre comenzarán a arribar a suelo patrio los 8 300 médicos cubanos que actualmente se encuentran en Brasil.

Nuestros Comités los recibirán orgullosos porque quienes hoy se despiden del pueblo brasileño han puesto en alto el nombre de Cuba y han dejado allá, al practicar su bondad mediante el internacionalismo, un pedacito de alma cubana. La despedida entonces no será una despedida total y el adiós no será para siempre.

Bienvenidos a sus barrios, a sus casas, a su Patria.

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