Hay edificios que de solo verlos te transportan en el tiempo. Murallas infinitas, altísimas torres, catedrales, paredes que roca sobre roca tienen el poder de contar en silencio secretos que el hombre ha escondido entre sus grietas. Hay otros que, desde la sencillez, también ocultan historias de pueblos, de su gente y las raíces que los atan a la tierra que los viera nacer.








