El Comandante Camilo Cienfuegos hubiera cumplido 87 años este seis de febrero de 2019.
Pero al Señor de la Vanguardia los cubanos lo aman y recuerdan con la estampa radiante y joven que tenía en el momento de su desaparición física, el 28 de octubre de 1959, cuando perdió la vida en un accidente de aviación durante el cumplimiento de una misión.
A pocos días de la histórica batalla de Yaguajay, en el centro de la Isla, donde se lució como estratega al frente de su columna guerrillera invasora y se ganó definitivamente el título de Héroe, con mayúsculas, todo el pueblo de Cuba conoció al carismático y corajudo cubano, tras su llegada a La Habana, para preparar junto al Che la entrada de la Caravana de la Libertad.
Nacido en 1932 en la habanera barriada de Lawton, el futuro Comandante del Ejército Rebelde se caracterizó desde joven por participar en protestas populares y en la lucha contra la dictadura de Batista. Durante su exilio en México se enrola con Fidel en la tripulación del Granma, desembarca en oriente con los expedicionarios e inició así su historial de héroe carismático.
Sobre Camilo, expresó Fidel en el acto de conmemoración del XXX Aniversario de su desaparición física, en Lawton, Ciudad de La Habana, el 28 de octubre de 1989: “Camilo estaba muy claro sobre lo que significaba revolución: no en balde tenía antecedentes revolucionarios en su familia, no en balde fue trabajador humilde, no en balde bebió desde la cuna las ideas revolucionarias, no en balde tenía un tremendo temperamento revolucionario, no en balde tenía un gran alma revolucionaria.”
También en ese mismo acto, refiriéndose al hombre del sombrero alón, Fidel dijo: “Cobra todo su significado la historia de Camilo, no solo por lo que hizo, no solo por sus heroicas proezas combativas, sino también por sus ideas, por sus conceptos, por sus propósitos profundamente revolucionarios”.
*(Con información de Radio Surco)

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